
Tendemos a pensar que los genios pertenecen al pasado, a una época donde todo estaba por descubrir, donde se experimentaban nuevas tendencias artísticas adoptándose al cambio de la sociedad, pero estamos equivocados si pensamos que en pleno siglo XXI no existen estos genios. Hoy pretendo presentaros a un personaje un tanto peculiar. Como introducción os diré que Mark Ryden nació el año 1963 en el estado de California, vivió toda su infancia rodeado de música, arte, comics y películas. El primer contacto con la pintura lo tubo a los ocho años impulsado por uno de sus hermanos. Sus primeros dibujos fueron perros con los intestinos fuera. ¡Si! Un poco macabro la verdad.

Mark Ryden rescata el universo paralelo que Lewis Carrol creó en “Alicia en el país de la maravillas”, sus cuadros incluyen símbolos del cristianismo ortodoxo, personajes conocidos como Abraham Lincoln y Jesús, influencias sobre la Cábala, alquimismo, ideogramas japoneses y frases en ruso y latín. Todo un misterio ¿verdad?
Sus pinturas al óleo sobre tela muestran una cultura kitsch, surrealismo, misticismo oriental, combinando todo esto con perversidad e inocencia. Estudió en la Escuela de Arte y Diseño de Pasadena, California y entre sus primeros trabajos destacan portadas de revistas como la Juxtapoz, Rolling Stone, portadas de discos o portadas de libros como por ejemplo el de la novela de Stepehn King “Desperation”.
Sus clientes pagan unos 10.000 dolares por unas pinturas que no superan el metro cuadrado, incluso 20.000 dolares por unas pinturas de diez centímetros. Leonardo di Caprio, Christina Ricci, Bridget Fonda, Ringo Starr, Robert de Niro son algunas de las celebrities que consumen su obra. Finalmente Ryden acabó decantándose por el misterio para expresar su pasión.
Hoy en dia Mark Ryden vive en un castillo victoriano en California, lee el Dalai Lama y afirma que no es él quien pinta los cuadros, sino que lo hace un mono mágico que va todas las noches al estudio cuando todo esta en calma.